Itararé, la segunda batalla que no hubo
- Miguel Fernández

- 2 jul
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Alrededor de 1972 fui a hacer un estudio-proyecto para la prefeitura de Londrina. Viabilidad del abastecimiento de agua integrado, captación en el río Tibagi, tratamiento, bombeo y aductora pasando por Ibiporã, Londrina, Cambé, Rolândia, Arapongas, Apucarana, Cambira, Jandaia do Sul, Mandaguari y Marialva. Cosa grande. Alcalde visionario, estadista, un tal Paranaguá.
Fui en auto para conocer la región, donde nunca había estado (un fusquita verde-calzón, placa Río de Janeiro).
En la frontera São Paulo - Paraná, cerca de Ourinhos, del lado de Paraná había un outdoor enorme, nuevito, orientado hacia quien llegaba de São Paulo, con un aviso y el nuevo “slogan” del gobierno de Paraná:
"usted está entrando en PARANÁ, AQUÍ SE TRABAJA"
Me quedé unos buenos días por allí, a trabajo. Tal vez una semana.
Al volver, de nuevo en la frontera, esta vez del lado de São Paulo, estaban inaugurando otro outdoor del mismo tamaño, pero orientado hacia quien llegaba de Paraná:
"usted está entrando en SÃO PAULO, AQUÍ TRABAJAR NO ES NOVEDAD"
¡Falta de qué hacer, de ambos lados!
Un amontonamiento de gente adulta, y muchos, muy irritados.
Esbocé una sonrisa que debe haber sonado como burla para ambos lados, pues hacía evidente la tontería de ellos y todos me miraron feo. Mi auto tenía placa de Río, no tenía grupo de apoyo por allí. Como se decía: “pavo de afuera no se manifiesta”.
Me preocupé.
Como Itararé queda a pocos kilómetros de allí, pensé: “¿será que la famosa batalla de Itararé, aquella que no hubo, finalmente iba a ocurrir allí y yo iba a ser el único herido?”
No me quedé para ver. Preocupado con el clima medio belicoso, me fui acelerado, pero recuerdo haber sacado foto de las dos placas. Cuando la encuentre, la pongo aquí.
Esa frontera necesita ser mejor investigada por los psicólogos.

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