Palabrotas
- Miguel Fernández

- 6 jul
- 2 min de lectura
En 1970, en el bloque D de la EEUFRJ, en el Fundão, el ingeniero Eduardo Pacheco Jordão dictaba la cátedra de saneamiento-alcantarillado, lo que hizo hasta recientemente (2019). Se volvió famoso y renombrado profesional como profesor y como ingeniero, por la competencia, por el extenso currículo productivo, por ser autor de un libro sobre “Tratamiento de Aguas Residuales Domésticas” que se volvió “biblia” del asunto y por la dedicación. También fue profesor de mi hijo cerca de 35 años después, en la misma sala de clase, y de toda una generación de ingenieros “sanitaristas”, que le son muy gratos por la manera siempre cariñosa con que nos trató y trata, por los consejos y por los ejemplos.
Jordão se destacaba también porque nadie nunca lo había oído decir palabras de “bajo calão”.
Considerando el lenguaje normalmente chulo de los ingenieros y de los estudiantes, eso llamaba mucho la atención y, como convenía, aumentaba el renombre del entonces joven profesor. Diría incluso que Jordão sabía de la repercusión y se esmeraba en cultivar el asunto.
Todo iba muy bien hasta que, un día, un colega más observador hizo un "diccionario de Jordão" con cerca de una docena de palabras y su traducción, de la cual recuerdo algunas, perdonen la parte chula:
Desorden = mierda (ese trabajo suyo está un desorden....)
Nunca = Ni jodiendo (¿aplazar la prueba? ¡Nunca!)
Caramba = puta-que-parió (¿fue mesmo? ¡Caramba!)
Bobada = estupidez (... bobada de Theóphilo aplazar la prueba...)
Lo lamento = no llenes el saco (a un alumno que insistía en una revisión de prueba: Lo lamento.)
Y por ahí iba.
Pero el “sinónimo” más marcante, más inolvidable y más usado era:
"Paciência" = "que se joda".
Por ejemplo, el alumno llegaba y decía:
_ profesor, “ese trabajo sobre AAA está tomando mucho tiempo y no sirve para nada...”
Ahí Jordão respondía elegantemente:
_ yo te dije que hicieras un trabajo sobre BBB... Ahora, paciencia...
Y el alumno se iba sintiéndose amparado, casi elogiado, por aquel profesor turpilocuente.

Comentarios