Secretos misterios krukutus
- Miguel Fernández

- 7 jul
- 2 min de lectura
>>> 2018oct/dic, Revista ABES Bio
Esta historia la oí muchas veces y por diversas fuentes, lo que me llevó a buscar al protagonista, el ingeniero Paulo Ferreira, destacado profesional de nuestro medio, de quien tuve el honor de ser colega en COMASP-SABESP en la década de 1970, lo que ayudó en este resumen:
En la década de 1960 fue hecho por el consorcio HazenSawier un Plan Director de Aguas para la gran São Paulo (GSP), en el cual se incluía en el polo sur de la metrópoli el sistema ríos Capivari (corre hacia el litoral) - Monos (corre hacia el interior), para 6m³/s, que hicieron mucha falta en 2015. La GSP queda en los divisores de aguas de diversas cuencas hidrográficas. En 1971 la GSP producía menos que 15m3/s. Hoy (2018) son 180m³/s.
Los estudios técnicos completos para que la reversión de las aguas fuera realizada de la manera menos impactante fueron concluidos en ±1991 (inversión estimada en US$ 150mi base 1990).
En los EIA-RIMA, se dio atención a una aldea indígena aculturada que vive en la región, la "aldea krukutu". Los entendimientos, incluso en las audiencias públicas, a través de sus liderazgos (caciques y pajés), eran razonables en las exigencias de compensaciones ambientales y otras prebendas (coches, teléfonos, casas, demarcaciones, etc.).
Alrededor de 1992, la existencia de los "krukutus", divulgada por la propia SABESP, atrajo a una ONG de hombres blancos con estudios en el exterior (hasta acento tenían), diciéndose protectora de los intereses ambientales locales, allí incluidos los de los indígenas.
Esa ONG, con curioso y fácil acceso a los medios, transformó las reuniones, hasta entonces fraternas y objetivas, en difíciles e inconclusivas, siempre aplazando soluciones y volviendo a puntos ya resueltos.
Pacientemente Sabesp fue atendiendo las nuevas condiciones; los estudios ambientales fueron revisados y rehechos cerca de tres veces, cada vez con más exigencias, como el mapeo de toda la flora de una región mucho mayor que la pequeña área que sería inundada.
Los "krukutus" ya felices y satisfechos, pero la ONG, muy agresiva, amparada por órganos ambientales evidentemente acobardados, colocaba cada vez más obstáculos, hasta que, no habiendo más exigencias posibles, afirmaron haber descubierto una senda usada, en el pasado, para ceremonias religiosas, uniendo dos cementerios indígenas y, por lo tanto, el sistema no podría ser construido.
Como parecía que ni los krukutus conocían tal senda ni las ceremonias alegadas, fue solicitado a la ONG la ubicación de la senda, pero los "hombres blancos locales" dijeron que infelizmente no podían revelar el trayecto de la senda porque era "secreta", y la persona que había revelado la existencia de la senda quería que así continuara!!!
El Sistema Capivari-Monos no fue construido, los trabajos (y costos) incurridos fueron perdidos, la población continúa con escasez de manantiales, las aguas continúan corriendo inútilmente hacia el mar, los krukutus no fueron más beneficiados, y lo que es peor, los lugares están siendo ocupados desordenadamente.
Miguel Fernández y Fernández, ingeniero, cronista y articulista, miembro de la Academia Nacional de Ingeniería y del Instituto de Ingeniería # escrito en 2018oct/dic, 2.550 caracteres


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