top of page
Buscar

Superfluos y Pecados

  • Foto del escritor: Miguel Fernández
    Miguel Fernández
  • 7 jul
  • 2 min de lectura

Recientemente (ene2020), los periódicos informaron sobre una declaración del ministro Paulo Guedes acerca de crear un impuesto al "Pecado".

Según las noticias, el ministro se refirió a los cigarrillos, las bebidas alcohólicas, el azúcar (!) y otros productos.

No mencionó las artes, los libros, el sexo ni las picardías, pero me preocupé. ¿Los preservativos pasarán a ser gravados como pecado o como artículo superfluo?

Debe de haberlo acordado con Damares, quien, al proponer la abstinencia, transforma el preservativo en pecado y en artículo superfluo al mismo tiempo. ¡Y todavía dicen que el gobierno está descoordinado! ¡Está todo perfectamente orquestado!

Recordé una frase que vi "grafiteada" en el baño del restaurante Álvaro's, en Leblon, Río de Janeiro, a mediados de los años setenta, cuando el ingeniero Mário Henrique Simonsen era ministro de Hacienda y/o de Planificación, tenía muchísimo poder y creó un impuesto sobre los "artículos superfluos", que alcanzaba, entre otras cosas, al whisky, los cigarrillos y las embarcaciones de recreo. La frase decía:

"El poder embriaga; entonces el whisky es superfluo.Fdo.: M. H. Simonsen."

Como Simonsen era un fumador empedernido y un conocido apreciador del whisky (entre otras cosas), la broma era sensacional, y el hecho de estar escrita en el baño era el colmo de la burla (la censura no la habría permitido en la prensa).

Los pecados y los artículos superfluos pueden ser superfluos y pecaminosos para quienes no los disfrutan o no los necesitan, pero para quienes viven de producir esas cosas consideradas superfluas (ahora consideradas pecaminosas), y para quienes dependen de los empleos que esos llamados superfluos y pecados generan, no tiene ninguna gracia.

La ACCOBAR viene diciendo, con toda razón, que la construcción de embarcaciones de recreo está excesivamente gravada en Brasil porque se estableció que tener un barco es un lujo, olvidando los miles de empleos que genera, no solo en la construcción, sino también en la operación y el mantenimiento de esas embarcaciones. Además, al igual que ocurre con los casinos, la gente termina teniendo barcos en el extranjero y gastando allí (literalmente) recursos y empleos que podrían ser nuestros, además de alejar a la clase media de esos mercados, convirtiendo los viajes al exterior en un deseo colectivo permanente.

Es posible que la idea de Guedes no sea aprobada por el Congreso, ya que los pecados incluyen la lujuria, la soberbia, la gula, el "no robarás" y tantas otras cosas, y al final terminaría gravando demasiado a la gente del Poder Judicial, del Legislativo y del Ejecutivo, y nadie se dispara al pie deliberadamente. Queda aquí la advertencia.

Y, como ironía, presidentes considerados militares (Bolsonaro y Geisel), con ministros considerados liberales (Simonsen y Guedes).

No va a funcionar, o hay mucha mentira de por medio. La compatibilidad entre militares y liberales resulta poco creíble. O no es militar, o no es liberal.



Río de Janeiro, publicado en la Revista ENGENHARIA n.º 643, mayo de 2020, pág. 86.
Miguel Fernández y Fernández, ingeniero, cronista y articulista, miembro de la Academia Nacional de Ingeniería y del Instituto de Ingeniería # escrito en 2020, 2.538 toques


 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
Supervivencia

Era 1966 y Carlos, mi colega del gimnasio, había pasado el examen de ingreso de ingeniería en su primera opción. Necesitando trabajar para ganar su dinerito, todavía en 1966 hizo un concurso para ser

 
 
 
Sobre ratones y astronautas

>>> 2018ene/mar, Revista Bio Era 1970, el mundo dividido entre "Occidente" (capitaneado por los EUA) y "Oriente" (capitaneado por Rusia), y la llamada "carrera espacial" era una manera de medir fuerz

 
 
 

Comentarios


  • Instagram
  • Imagem1
  • Google Places - Círculo preto
  • Facebook Black Round

© 2019 Espº Miguel Fernández y Fernández

bottom of page