top of page
Buscar

Zé Ubaldo, 1982

  • Foto del escritor: Miguel Fernández
    Miguel Fernández
  • 3 jul
  • 2 min de lectura

El ingeniero José Ubaldo Telles fue director técnico y presidente de Seneago en más de una ocasión. Nos conocimos por medio de Manoel Inácio, en nuestras actividades profesionales. Hombre serio, dedicado a Seneago y al saneamiento, goiano de pocas palabras, con raíces en el campo, casado con doña Iraci y padre de seis hijos.

Hacia 1983 tenía, y quizá todavía tenga, una finca por los alrededores de Santa Terezinha de Goiás, a orillas del río dos Bois (creo que se llamaba Fazenda Alegre). Con esfuerzo consiguió construir una casa principal con un dormitorio para cada hijo.

Cierto día me invitó a conocer la casa, todavía en la etapa final de construcción, pero ya habitable, según él. Fuimos a conocerla. El primer día, pescamos en el río dos Bois. Era casi una injusticia; había tantos peces que mordían el anzuelo incluso sin carnada.

Allí pasé un gran susto con una serpiente de buen tamaño que, probablemente atraída por los estertores de los peces ensartados en la cuerda, apareció entre el sendero del bosque y yo y permaneció mirándome en una postura de ninja durante bastante tiempo, hasta que decidió dejarme pasar.

Lo que más me incomodó fue que estaba descalzo. Almuerzo típico de finca, visita a la mina de esmeraldas de Santa Terezinha, cena de finca, cielo lleno de estrellas, conversación sin importancia, silencio del campo.

Al día siguiente de la llegada, en el desayuno, aquella abundancia de quesos, bizcochos de almidón de mandioca, de arrurruz, de harina de maíz, beiju de tapioca, miel, melaza, huevos, frutas, todo producido en la finca bajo la supervisión de Iraci. Una delicia. El anfitrión en la cabecera de la mesa, los hijos alrededor, el invitado a su lado. Entonces Zé Ubaldo preguntó: "Entonces, Miguel, ¿te gustó la casa?" Y el carioca despreocupado respondió: "Oye, Zé, ¿cómo es posible que tú, un ingeniero sanitario de pura cepa, me hagas una casa nueva como esta con un solo baño?" En un segundo, Zé Ubaldo y yo nos quedamos solos en la mesa; todos, incluso doña Iraci, fueron a reírse a escondidas. Sin saberlo, había tocado un tema que ya se había discutido, pero que no estaba resuelto.

Y Zé Ubaldo, muy serio: "Yo crecí en una casa con un solo baño, y en la finca de mi padre ni siquiera había baño..."

No insistí. Pero parece que, debido a eso, se hicieron algunas modificaciones al proyecto y cada dormitorio terminó teniendo su propio baño.

Como decía el compadre Manoel Inácio (de Pirenópolis, GO): la gente del campo por aquí es así: ganado curraleiro, pasto colonião y partido PSD (tradicional, conservador y reaccionario). Y añado: aspecto duro, pero corazón tierno.


Miguel Fernández y Fernández, ingeniero, cronista y articulista, miembro de la Academia Nacional de Ingeniería y del Instituto de Ingeniería. # Escrito dic2016 R2026jan Rc, 2.362 caracteres.




 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
Supervivencia

Era 1966 y Carlos, mi colega del gimnasio, había pasado el examen de ingreso de ingeniería en su primera opción. Necesitando trabajar para ganar su dinerito, todavía en 1966 hizo un concurso para ser

 
 
 
Sobre ratones y astronautas

>>> 2018ene/mar, Revista Bio Era 1970, el mundo dividido entre "Occidente" (capitaneado por los EUA) y "Oriente" (capitaneado por Rusia), y la llamada "carrera espacial" era una manera de medir fuerz

 
 
 

Comentarios


  • Instagram
  • Imagem1
  • Google Places - Círculo preto
  • Facebook Black Round

© 2019 Espº Miguel Fernández y Fernández

bottom of page